jueves, 17 de septiembre de 2009

más sobre "el estado actuacional"

Mi amigo y gran actor David Luque, me ha escrito un email, enviándome un comentario sobre el post que hice titulado "el peligroso estado actuacional". Ahí va para todos:

Hola a todos:
Pues la verdad es que como actor es inevitable reconocerse en eso que Ernesto llama "estado actuacional". Yo creo, y evidentemente no digo nada nuevo, que lo peor al actuar es estar pendiente de uno mismo y, sin embargo, es casi imposible no hacerlo. Uno quiere hacerlo bien. Mientras se está en el escenario, y de forma simultanea, uno va haciendo una valoración de uno mismo. Hay una vocecita por dentro que te dice dos cosas: 1) "muy bien, sigue así, te estás dejando impregnar por la emoción", lo cual nos puede llevar a la auto indulgencia y a "pasarnos" tal como te dijeron Ernesto. Y 2), te dice: "estás fatal, estás frío como un pingüino, pero ¿qué haces?!!", lo cual nos lleva a "apretar" y una vez más a "pasarnos". Ante esto, una posible solución la encontré, una vez más, en el libro de Declan Donellan "El Actor y la Diana". Olvidarse de uno mismo (entre comillas, ya me entendéis) para estar con ahínco en la diana, en el otro, en el de enfrente. O más sencillo: estar en escena ESCUCHANDO, como algo muy activo. Agarrarse al otro, asirlo, con la mirada, con todo nuestro cuerpo imaginario, como única forma de estar realmente con esa vida de la que tanto hablamos cuando hablamos de actuación. La escucha, modificar la diana. De alguna manera tiene que ver con lo que mencionabas del "prana". No se, últimamente estoy mucho en esto que os cuento. Ahí va mi reflexión!
Besos a todos

Un abrazo.
Ernesto Arias.

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